PROCESOS 39, enero-junio 2014 157
realidad. En esa segunda piel han quedado registrados los sujetos concretos
que participaron en las contiendas; la geografía de la guerra, que desborda
las fronteras territoriales, lo que obliga a sobrepasar la perspectiva nacional;
entender la ideología de los liberales radicales; y, en n, conocer las bras del
temperamento y mentalidad del propio líder de la revolución, Eloy Alfaro.
Tatiana Hidrovo Quiñónez
Centro Cívico Ciudad Alfaro (Ecuador)
ADOLFO LN ATEHORTÚA CRUZ. GERMÁN COLMENARES. UNA NUEVA
HISTORIA. CALI: UNIVERSIDAD DEL VALLE, 2013, 161 PP.
A raíz del temprano fallecimiento del historiador colombiano Germán
Colmenares acaecido en 1990, a sus 51 años de edad, hubo un grupo de sus
colegas que se dio a la tarea de investigar e interpretar su obra. Ello, tanto
desde la perspectiva historiográca, esto es, el relevante paradigma que re-
presenta la obra de Germán en el contexto colombiano y latinoamericano,
como el análisis de su teoría y método, y aun, sobre algunos aspectos de su
trayectoria como académico. No obstante, sobre su obra y trayectoria no se
tenía un texto que ofreciera una visión global. El libro de Adolfo León Ate-
hortúa Cruz, Germán Colmenares. Una Nueva Historia, cumple con este pro-
pósito.
En mucho, el libro de Adolfo se plantea como una biografía intelectual
y académica que, como línea de investigación, poca atención ha recibido en
el área de los estudios en historia intelectual colombiana, lo cual constitu-
ye otro mérito del libro que se comenta. Como lo advierte su autor en el
apartado “Propósito”, y atendiendo al libro de François Dosse, La marcha de
las ideas: historia de los intelectuales, historia intelectual (2007), este libro no es
solamente un estudio sobre las ideas. En complemento a ello constituye una
investigación que analiza los contextos de enunciación de las ideas. Cohe-
rente con esta idea, Atehortúa se dio a la tarea de reconstruir parcial, pero
críticamente, algunos de los contextos sociales, intelectuales, institucionales,
políticos y académicos en la formación y acción historiográca de Colme-
nares. De esta manera, la investigación de Atehortúa vuelca su perspectiva
de análisis sobre una de las premisas de la llamada historia intelectual, esto
es, trascender el estudio de las ideas por sí, buscar sus contextos y estudiar-
las en referencia a estos y desde diferentes aristas y posibilidades analíticas,
pero especialmente en el ámbito de lo cultural-social. Así las cosas, a partir
de una revisión de documentos ociales y de trabajos previos sobre Colme-
nares, sin duda muy valiosos todos ellos, igualmente de entrevistas realiza-
das por el autor a sus antiguos alumnos y colegas, pero también del análisis
PRO39a.indd 157 11/20/14 10:04 AM
PROCESOS 39, enero-junio 2014158
de una buena parte del corpus de su obra historiográca, Atehortúa logra
ofrecernos críticamente un panorama general sobre uno de los intelectuales
colombianos más importantes de la segunda mitad del siglo XX: su etapa
formativa, su talante para la docencia y la investigación, la importancia e
impacto de su obra, su forma de trabajo (teoría y método), su concepción
sobre la historia, el académico y el intelectual, su paso por la Universidad
del Valle, sus posiciones políticas, su círculo de amigos y espacios de socia-
bilidad, entre otros aspectos.
Siendo un casi todo en torno a la trayectoria y obra de Colmenares, las
páginas de la tercera parte de este libro son de especial interés para el cono-
cimiento de cómo, junto a otras guras “primas” de la historiografía colom-
biana, progresivamente fue pasando del ámbito de la Academia Colombiana
de la Historia al espacio académico-profesional y universitario. Pero, ade-
más, esta tercera sección del libro da cuenta de cómo las visitas de Colme-
nares a diferentes archivos del país, particularmente al Archivo Central del
Cauca, en la ciudad de Popayán, tuvieron otro enfoque del que usualmente
le daban los historiadores no profesionales: la búsqueda de fuentes prima-
rias sí, pero para interrogarlas dentro de un marco de referentes teóricos y
metodológicos propios de las ciencias sociales y, en particular, de la historia.
Igualmente, en estas páginas el lector podrá percatarse de cómo Colmena-
res, al igual que un puñado de historiadores de su generación, concibieron
una historia desde la transdisciplinariedad. Una historia profesional como se
suele decir, a lo cual también hay que añadirle un especial interés por profe-
sionalizar historiadores. En este sentido cabe señalar la impronta que en su
momento Germán le dio a la licenciatura de historia de la Universidad del
Valle que dio por resultado excelentes trabajos de investigación, así como es-
tudiantes que se formaron con inquietudes investigativas en el campo de la
historia y una historia regional con mucha fuerza e impacto que trascendió
las fronteras del país.
Como lo muestra Adolfo en su trabajo, Germán asumió como suya la
famosa frase de Lucien Febvre: Combates por la historia que, como se sabe
se convirtió casi en un universal para las nuevas historias nacionales y su
propósito revisionista, vanguardista y de lucha contra la escuela historiográ-
ca asentada en postulados positivistas. En esta aludida tercera parte hay
un esfuerzo analítico del autor por establecer los hilos internos, el entrama-
do teórico-metodológico y de fuentes primarias utilizadas por Colmenares.
Esto en complemento a la primera parte del trabajo en donde se indaga y se
dan pistas de cómo Germán Colmenares trabajaba: dedicación de un artesano,
la seriedad en el ocio y la responsabilidad del docente, de acuerdo con tres de sus
más destacados alumnos.
PRO39a.indd 158 11/20/14 10:04 AM
PROCESOS 39, enero-junio 2014 159
Otro de los aspectos interesantes en esta tercera parte del trabajo es que
Adolfo señala inexiones en la perspectiva historiográca y temática de Col-
menares. Sin embargo, y es lo notorio en el análisis que hace Atehortúa, tales
inexiones no deben entenderse como cambios bruscos, sino más bien como
una obra con “coherencia analítica” que fue de la historia social y económica
a la historia cultural, pasando por la historia de las ideas y las mentalidades,
la historia política y aún la historia del arte. Pero que, además, fue constan-
temente revisada y autocriticada.
En suma, el libro de Adolfo Atehortúa sobre Germán Colmenares es mu-
cho más que un ensayo historiográco. Es un trabajo interesante sobre his-
toria intelectual y académica que muestra, de manera integral, a uno de los
historiadores que revolucionó la historia como disciplina cientíca en el país
y, paralelamente, la práctica del historiador en Colombia.
La investigación de Adolfo invita y deja la puerta abierta para una his-
toria intelectual colombiana que todavía es “joven” y tiene muchas posibi-
lidades temáticas. Señalo algunas de ellas aclarando que surgen a partir de
la lectura de este libro, pero evidentemente la lista puede ser mucho más
amplia y diversa. También indico que varios de estos temas ya han sido ob-
jeto de estudio por parte de algunos investigadores, sin que ello signique
que han sido agotados: las condiciones institucionales y contextuales de la
producción del conocimiento histórico en Colombia y en general de las cien-
cias sociales. En relación con esto, el rol desarrollado por la Nueva Historia,
la Universidad y el Estado en el fortalecimiento de la historia como ciencia
social y humanista en el país. El asunto de las generaciones de intelectuales-
historiadores-académicos en Colombia, particularmente, como lo anota Jor-
ge Orlando Melo en el prólogo al libro de Adolfo, del diálogo entre ellas que,
como dice Melo, ha sido poco frecuente. La inuencia de modelos historio-
grácos y de teorías y metodologías provenientes de otras ciencias sociales
que han coadyuvado al desarrollo de la historia en Colombia. El intelectual-
historiador-académico y su posicionamiento frente a lo político, de lo cual el
libro de Adolfo ofrece algunas pistas. Las redes intelectuales y académicas
desde la periferia local-regional hacia los centros de cultura y pensamiento
nacional e internacional.
Los que recibimos clase con el maestro Germán Colmenares, los que de
alguna u otra forma se formaron con él como historiadores, los que siguen
leyendo, formándose y “recibiendo” clases del maestro a través de su legado
historiográco, pero particularmente las nuevas generaciones de universi-
tarios que se están forjando como historiadores e investigadores dentro de
las ciencias sociales y humanas, debemos celebrar la aparición de este libro.
Aimer Granados
Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa (México)
PRO39a.indd 159 11/20/14 10:04 AM

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


ISSN: 1390-0099

Licencia de Creative Commons
Procesos: revista ecuatoriana de Historia is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional License.