La circulación del darwinismo
en el Ecuador (1870-1874)
*
The circulation of Darwinism
in Ecuador (1870-1874)
Nicolás Cuvi,* Elisa Sevilla,* Ana Sevilla,** Francisco Piñas***
* FLACSO (Ecuador), ** Universidad San Francisco de Quito (Ecuador),
*** Biblioteca Archivo Aurelio Espinosa Pólit (Ecuador)
ncuvi@acso.edu.ec / sevillaelisa@gmail.com / asevilla@usfq.edu.ec / fdpr_87@hotmail.com
Fecha de presentación: 20 de diciembre de 2013
Fecha de aceptación: 17 de marzo de 2014
Artículo de investigación
* Esta investigación se realizó con el apoyo de dos becas FDA de Flacso Ecuador (IP
553, IP 664) y las becas Senescyt para los proyectos “Las ciencias de la vida en el Ecuador
(1850-2000)” y “La recepción de las ideas de Darwin en el Ecuador: Teodoro Wolf”. Agra-
decemos a Jorge Moreno Egas por permitirnos consultar su archivo privado, donde están
los apuntes de las clases a las que asistió Miguel Abelardo Egas en la Escuela Politécnica.
También a Úrsula Range por cedernos parte de la autobiografía de Teodoro Wolf, y a Syl-
via van der Made por traducirla del alemán.
Procesos: revista ecuatoriana de historia, N.º 39 (enero-junio 2014), 115-142. ISSN: 1390-0099
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RESUMEN
En 1871, el jesuita alemán Theodor Wolf comenzó a difundir el
darwinismo en el Ecuador a través de las clases de geología y
paleontología que impartía en la Escuela Politécnica. Expuso una
posición conciliadora del evolucionismo con el catolicismo, en el
contexto de un Estado que promovía la cohesión y la identidad
nacional a través de la moral católica y las ciencias como vehículo
para el progreso. En este estudio se discuten algunos apuntes que
atribuyeron estas enseñanzas como la razón por la cual Wolf se
separó de la Politécnica y de la Orden Jesuita en 1874, en el marco de
una controversia mayor, en la cual el darwinismo fue determinante.
Palabras clave: Historia de la ciencia, darwinismo, Ecuador, Escuela
Politécnica de Quito, Gabriel García Moreno, Teodoro Wolf, siglo XIX.
ABSTRACT
In 1871, the German Jesuit Theodor Wolf began broadcasting
Darwinism in Ecuador through the geology and paleontology classes
he taught at the Polytechnic Institute. He exhibited a conciliatory
position between Evolution and Catholicism in the context of a state
that promoted cohesion and national identity through the Catholic
morality and science as a vehicle for progress. In this article discusses
some teachings attributed as the reason why Wolf separated from the
Polytechnic Institute and the Jesuit Order in 1874, as part of a larger
controversy, in which Darwinism was a decisive factor.
Keywords: History of science, Darwinism, Ecuador, Polytechnic
Institute of Quito, Gabriel García Moreno, Theodor Wolf, nineteenth
century.
Nicolás Cuvi es historiador de la ciencia, investiga las ciencias de la vida en el
Ecuador desde una perspectiva histórica y actual, la historia ambiental de los
Andes tropicales y la ecología urbana de Quito. Es profesor investigador en
FLACSO Ecuador.
Elisa Sevilla es doctora en ciencias sociales. Sus intereses de investigación
giran en torno a la ciencia y el poder desde una perspectiva histórica. Se centra
en las expediciones y redes cientícas y la circulación del darwinismo. Es
investigadora asociada en FLACSO Ecuador y profesora a tiempo parcial en la
Ponticia Universidad Católica del Ecuador.
Ana Sevilla es historiadora de la ciencia; se especializa en historia de la
cartografía y su vínculo con la construcción del Estado nación. También
investiga sobre la ciencia jesuita y su relación con la divulgación del
darwinismo en América. Es profesora a tiempo completo en la Universidad
San Francisco de Quito.
Francisco Piñas trabaja en la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit.
Investiga la Compañía de Jesús en la Audiencia de Quito durante la Colonia.
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La segunda mitad del siglo XIX testicó apasionados debates en torno
a una idea: la evolución de los seres vivos, en particular, la teoría de la evo-
lución mediante selección natural propuesta en 1859 por Charles Darwin
(1809-1882), que sacudió los sistemas epistemológicos dominantes en la -
losofía natural. En este contexto de ruptura, de disputas institucionales y
teóricas, algunos jesuitas se convirtieron en defensores de las ideas evolu-
cionistas.
El evolucionismo y las ideas darwinistas en particular fueron enseñados
por primera vez en el Ecuador entre 1871 y 1874, en el marco de las clases de
Geología y de Paleontología dictadas por el jesuita Theodor Wolf (1841-1924,
fotos 1 y 2) en la Escuela Politécnica de Quito. Las ideas que Wolf difundió
en esas clases encajaban más o menos en un “teísmo evolucionista”, en el
cual se mezclaban argumentos creacionistas y evolucionistas darwinianos y
lamarckianos. Este dualismo epistemológico ilustra el contexto bajo el cual
se formaron muchos jesuitas, a caballo entre su compromiso con la voca-
ción apostólica y la teología, y la búsqueda de la objetividad a través de la
observación y la investigación. En el caso de Wolf, su contacto con las ideas
darwinistas y el evolucionismo en general, y sus investigaciones en el campo
y observación de los fósiles y estratos geológicos, le llevaron a experimentar
una disonancia, un intenso conicto interno, y nalmente una transforma-
ción epistemológica, vivida en el tenso margen entre el evolucionismo y las
escrituras bíblicas.
En Quito, el alemán materializaba la coherencia de un proyecto nacional
en el que ciencia y religión iban de la mano en condiciones simétricas. El
teísmo evolucionista de Wolf encajaba hasta cierto punto con el proyecto de
modernidad católica del presidente Gabriel García Moreno (foto 3),
1
pero
disonó fuertemente con la visión más dogmática de la fracción española de
la Compañía de Jesús radicada en Quito.
1. Juan Maiguashca, “El proyecto garciano de modernidad católica republicana en
el Ecuador, 1830-1875”. En La mirada esquiva. Reexiones históricas sobre la interacción del
Estado y la ciudadanía en los Andes (Bolivia, Ecuador y Perú). Siglo XIX, ed. por Marta Iruroz-
qui (Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Cientícas, CSIC, 2005), 233-259; Marie-
Danielle Demélas e Yves Saint-Geours, Jerusalén y Babilonia: religión y política en el Ecuador,
1780-1880 (Quito: Corporación Editora Nacional / IFEA, 1988).
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EL CONFLICTO DE WOLF CON LA COMPÍA
DE JESÚS: UNA DISCUSIÓN HISTORIOGRÁFICA
En algunos estudios se apunta que las ideas evolucionistas impartidas
por Wolf fueron decisivas en su separación de la Escuela Politécnica y de la
Orden Jesuita en 1874, cuatro años después de haber llegado al Ecuador. Para
Misael Acosta Solís y Rodolfo Pérez Pimentel,
2
ambos basados en la narración
del alumno y discípulo de Wolf, Augusto N. Martínez (1860-1946), estas clases
ocasionaron un conicto con las autoridades eclesiásticas locales, lo cual moti-
la partida denitiva de Wolf hacia Guayaquil y su separación de la Compa-
ñía de Jesús. Martínez se sustenta en conversaciones con su maestro y en una
observación realizada durante la última clase impartida por Wolf, durante la
cual dos altas dignidades de la Iglesia Metropolitana habrían escuchado, des-
de la puerta, las enseñanzas sobre evolución impartidas, “hecho que exaltó la
2. Misael Acosta Solís, Filosofía biológica a través de los tiempos. Darwin, darwinismo,
evolucionismo (Quito: Imprenta de Universidad Central, 1936), 24; Rodolfo Pérez Pimentel,
“Teodoro Wolf”. En Geografía y geología del Ecuador (Quito: Casa de la Cultura Ecuatoriana,
1975), 13-24.
Foto 1. Retrato del joven Theodor Wolf. Fuente: Archivo personal Ursula Range, Dresde.
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cólera y el mal humor de Wolf, a un grado indescriptible”, increpándolos a
entrar en la clase o acudir a su cuarto a discutir las doctrinas cientícas.
3
Esta versión es cuestionada, aunque no de forma tan explícita, por Fran-
cisco Miranda.
4
Basado en el estudio de la correspondencia existente en el
Archivo de la Compañía de Jesús en Quito, además de retomar la versión
de Martínez, Miranda señaló otras razones que habrían contribuido a la se-
paración de Wolf: su mal estado de salud,
5
los conictos entre los jesuitas
3. Augusto N. Martínez, “Sesenta años de recuerdos. El doctor Teodoro Wolf”. En
Contribuciones para el conocimiento geológico de la región volcánica del Ecuador. Vulcanología y
geología de los Andes ecuatorianos (Quito: Abya-Yala / Agrupación excursionista “Nuevos
Horizontes”, 1994), 257-279.
4. Francisco Miranda R., La primera Escuela Politécnica del Ecuador. Estudio histórico e
interpretación (Quito: La Unión, 1972).
5. En relación con el estado de salud, Miranda se basa en escritos de Manuel Pólit
Laso y del profesor Josef Epping (quien fue testigo de ese tiempo). Epping escribió que fue
el ambiente en Quito “el primer y principal fundamento” que inuyó para que un “hom-
bre de temperamento melancólico” abandonara la Compañía. “Carta del P. Josef Epping
al P. San Román, visitador de la Compañía de Jesús en el Ecuador”, 8 de octubre de 1875,
Archivo de la Compañía de Jesús (ACJQ), leg. VI, Cartas de los Superiores y Viceversa
1850-1892.
Foto 2. Retrato de Theodor Wolf.
Fuente: Archivo Fotográco del Ministerio de Cultura del Ecuador, Quito.
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españoles que dirigían la Orden y los jesuitas alemanes de la Politécnica, y
el desequilibrio entre las actividades cientíca y religiosa por parte de Wolf.
Estos argumentos de Miranda coinciden en parte con la información propor-
cionada por Alwin Schade, biógrafo de Wolf, quien a su vez se basa en tres
fuentes: su íntima relación con Wolf en Alemania a su regreso del Ecuador,
sus conversaciones con la viuda del cientíco, e información tomada de su
autobiografía (escrita especícamente para su familia y amigos). Schade aña-
de otro punto de discordia: la íntima amistad que Wolf entabló con su com-
patriota geólogo y vulcanólogo Alphons Stübel (1835-1904), quien profesaba
la religión protestante y que por ello era mal visto por los católicos.
6
En este artículo nos proponemos indagar cuán importante pudo ser la
discusión del evolucionismo en el conicto de Wolf, abordando el asunto en
el marco de un conjunto más amplio de desencuentros en la compleja rela-
ción entre ciencia, religión, Estado e Iglesia. Entendemos que históricamente
estas asociaciones no han sido siempre conictivas, que ciencia y religión
tienen una variedad de relaciones que incluyen conicto, compromiso, com-
prensión, malentendidos, adaptación, diálogo y alienación.
7
En el caso anali-
zado encontraremos varias de estas complejas formas de relación, si bien -
nalmente parecen haber sido más determinantes –aunque no exclusivas– las
conictivas, aunque no únicamente por el evolucionismo. Nos basamos en
dos fuentes primarias inéditas: los apuntes tomados por un estudiante du-
rante las primeras clases sobre darwinismo impartidas por Wolf en 1871, en
las cuales el cientíco explicitó su posición conciliadora de Dios y Darwin, y
la autobiografía inédita de Wolf (la misma usada por Schade), escrita sobre
todo entre 1909 y 1910, en la que el alemán se rerió al signicado que las
ideas evolucionistas tuvieron para él.
LA LLEGADA DE WOLF A QUITO
En 1862, un joven de 21 años con talento para la historia natural, nacido
en la comunidad germana de Bartholomä, bautizado como Franz Theodor
Wolf, fue seleccionado por el Provincial de Alemania de la Compañía de
Jesús, Anton Anderledy (1819-1892), para asistir a la Universidad de Bonn
y estudiar a fondo una idea que estaba causando revuelo en Alemania: la
6. Alwyn Schade, “Theodor Wolf”. Sitzungsberichte und Abhandlungen der Naturwis-
senschaftlichen Gesellschaft ISIS (1925), 1075-1086.
7. David Lindberg, “Medieval Science and Religion”. En Science and religion: a histori-
cal introduction, ed. por Gary Ferngren (Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2002),
70-71.
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del origen y evolución de las especies.
8
Anderledy pensaba que “en estos
tiempos se necesitaría hombres [católicos] que hayan conocido las tenden-
cias modernas de la losofía según el método moderno y que en caso de ser
necesario, podrían combatirlas con el mismo método”.
9
Esta estrategia de
Anderledy resulta consistente con la idea de que las primeras reacciones por
parte de la Iglesia católica ante la teoría de Darwin provinieron de los Obis-
pos Católicos Alemanes,
10
en buena medida porque fue en ese territorio don-
de se debatieron con mayor intensidad las novedosas propuestas de Darwin
durante la década de 1860. Pero los jesuitas tuvieron una estrategia diferente
de la confrontación ideológica: buscar rebatir las ideas materialistas desde el
método y argumentos de la misma ciencia.
A los 17 años de edad Wolf había ingresado al noviciado de la Compañía
de Jesús en Gorheim, motivado en parte por la posibilidad de viajar a luga-
res remotos como misionero y naturalista. Wolf tenía “la secreta esperanza
de que en el futuro pudiese conocer uno de los países tropicales llenos de
milagros de la naturaleza”. Los jesuitas le atrajeron por su carácter cosmo-
polita, capaces de adaptarse a distintas realidades culturales y educar a sus
novicios según sus talentos individuales. Luego de dos años de noviciado,
entró a la Compañía con los tres votos simples y continuó con su educación
escolástica siguiendo la Ratio Studiorum. Durante ese tiempo su amor por las
ciencias naturales se intensicó.
11
Sus estudios en Bonn duraron dos años, pero más que reforzar una posi-
ción crítica, motivaron un acercamiento favorable al darwinismo. En el am-
biente intelectual de Bonn el darwinismo era una controversia de primera
línea.
12
Incluso realizó durante sus años universitarios un trabajo con espe-
cial atención a la historia del desarrollo de los órganos de fecundación de
las orquídeas, en diálogo con las investigaciones de Charles Darwin sobre
8. Martínez, “Sesenta años…”, 264.
9. Theodor Wolf, “Aus meinem Leben. Wahrheit ohne Dichtung. Ein Manuskript für
meine Familie” [“De mi vida. Verdad sin cción. Un manuscrito para mi familia”], Dres-
den, 1909-1910, trad. por Sylvia van der Made. Archivo personal Ursula Range (AUR).
10. Brian W. Harrison, “Early Vatican Responses to Evolutionist Theology”. Living
Tradition. Organ of the Roman Theological Forum 93 (2001), http://www.rtforum.org/lt/lt93.
html.
11, Wolf, “Aus meinem Leben…”.
12. Alfred Kelly, The Descent of Darwin: the Popularization of Darwinism in Germany,
1860-1914 (Chapel Hill: University of North Carolina Press, 1981); Sander Gliboff, H. G.
Bronn, Ernst Haeckel, and the Origins of German Darwinism: a Study in Translation and Trans-
formation (Cambridge, Mass.: MIT Press, 2008); Robert J. Richards, The Tragic Sense of Life.
Ernst Haeckel and the Struggle over Evolutionary Thought (Chicago: University of Chicago
Press, 2008).
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este tema, trabajo que ganó un premio y fue publicado.
13
Pero tras dos años
de estudios universitarios, en vez de continuar su formación cientíca y se-
pararse de la Iglesia (algo que le recomendaron profesores y compañeros),
acarreó sus dudas hasta el Colegio María Laach, donde impartió clases sobre
historia natural (incluidas las ideas evolucionistas) durante seis años a partir
de 1864, y donde acudió a clases sobre losofía para completar su formación
teológica.
Mientras buscaba la forma de conciliar ambos pensamientos, desde Bonn
su estrategia había sido la de no polemizar abiertamente: “Comencé a actuar
de acuerdo a esta convicción, limitándome a estudiar y fomentar las ciencias
como un n en mismo, evitando en lo posible controversias religiosas y
losócas que se podían ir presentando”.
14
En Maria Laach estuvo a cargo también de iniciar colecciones, ampliar
las existentes y establecer un jardín botánico. Investigó además el origen y
formación de las bombas volcánicas del lago de Laach. Tuvo toda libertad en
el campo cientíco, podía mantener estrecho contacto con sus antiguos profe-
sores de la Universidad de Bonn, asistir a “las sesiones de la Sociedad de His-
toria Natural y Médica del Bajo Rin de la cual era miembro, entrar en corres-
pondencia y un intercambio activo con colegas del interior y exterior, adquirir
textos cientícos y revistas especializadas y publicar todo lo que deseaba”.
15
Mientras Wolf debatía internamente la armonía entre las enseñanzas re-
ligiosas y las cientícas, a miles de kilómetros de distancia, en el Ecuador,
se gestaba una profunda reforma de la educación.
16
A nes de la década de
1860, el presidente conservador y católico, pero al mismo tiempo entusiasta
de la ciencia, Gabriel García Moreno (1821-1875), daba los retoques al pro-
yecto de abrir una Escuela Politécnica con apoyo de los jesuitas.
17
Buscaba
13. Theodor Wolf, “Beiträge zur Entwickelungsgeschichte der Orchideen Blüthe”.
Jahrbücher für wissenschaftliche Botanik (1865-1866), 261-304.
14. Wolf, “Aus meinem Leben…”.
15. Ibíd.
16. Julio Tobar Donoso, García Moreno y la instrucción pública (Quito: Imprenta de la
Universidad Central, 1923); Demélas y Saint-Geours, Jerusalén y Babilonia...
17. La historia de la Escuela Politécnica ha sido estudiada en diversos momentos y
con diferentes alcances: Gualberto Pérez, Recuerdo histórico de la Escuela Politécnica de Quito
establecida por el señor Presidente de la República Dr. Dn. Gabriel García Moreno el 3 de octubre
de 1870 bajo la dirección de padres alemanes de la Compañía de Jesús (Quito: Tip. y Encuad.
de la Prensa Católica, 1921); Tobar Donoso, García Moreno y la instrucción…; Miranda, La
primera Escuela…; Jorge Gómez R., Las misiones pedagógicas alemanas y la educación en el
Ecuador (Quito: Proyecto Educación Bilingüe Interculural / Abya-Yala,1993). Para una vi-
sión general de la historia de la educación en el Ecuador véase Carlos Paladines Escudero,
“Estudio introductorio”. En Pensamiento pedagógico ecuatoriano, ed. por Carlos Paladines
Escudero (Quito: Banco Central del Ecuador, 1988), 11-106.
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promocionar la ciencia y la técnica, y no tanto las tradicionales ramas hu-
manísticas o la abogacía, junto con un fortalecimiento de la religión como
fundamento de la cohesión social e identidad nacional. Este modelo ha sido
llamado “catolicismo reformista” y “modernidad católica”.
18
En el retrato de
García Moreno (foto 3) aparecen los dos símbolos de su ideología: la ciencia
representada por el astrolabio, y la religión por el cuadro del Sagrado Cora-
zón de Jesús.
García Moreno gestionó el restablecimiento de la Compañía de Jesús en
el Ecuador en 1862,
19
y como presidente interino solicitó el envío a Guayaquil
“de cuarenta a cincuenta jesuitas, si fuere posible, para atender a los conven-
18. Maiguashca, “El proyecto garciano…”, 233-259.
19. Los jesuitas fueron expulsados de América hispana en 1767. Regresaron al Ecua-
dor en 1850, tras ser expulsados de Colombia, pero fueron expulsados nuevamente en
1852. Para 1862 García Moreno restableció su permiso de permanecer en el país.
Foto 3. Gabriel García Moreno, expresidente del Ecuador.
Fuente: Archivo Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit, Quito.
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tos o colegios de Quito, Ibarra, Riobamba, Guayaquil, Cuenca y Loja”.
20
Con-
siguió que le envíen algunos españoles, a quienes encargó dichos colegios,
pero no estuvo conforme con su desempeño: no eran reformadores y seguían
inmersos en el modelo aristotélico-tomista, no en la ciencia experimental y
sus métodos. Por eso, para la Escuela Politécnica pidió a Roma y Alemania
profesores mejor formados y mejor dispuestos hacia las modernas ciencias.
El padre superior de la Orden Jesuita, Peter Beckx (1795-1887), quien diri-
gió la Compañía de Jesús entre 1853 y 1887, junto con el provincial alemán
Anderledy, promovieron para la propuesta ecuatoriana, en primer lugar, a
tres cientícos: al astrónomo y naturalista Johannes B. Menten (1838-1900),
al botánico italiano Aloisio (Luis) Sodiro (1836-1909), y a Theodor Wolf. Los
tres habían estudiado en Bonn.
Algunos autores han propuesto que la respuesta positiva desde Alema-
nia se debió en parte a la Kulturkampf de Bismarck, una “persecución” a los
católicos en ese territorio,
21
la cual acabó con la expulsión de los jesuitas. De
hecho, como consecuencia de la Kulturkampf, en 1873 el Colegio Maria La-
ach fue vendido por los jesuitas antes de abandonar Alemania.
22
En el caso
particular de Wolf, su historia personal y su conicto interno encontraron en
su traslado al Ecuador una válvula de escape, además, hacia asuntos de otra
índole: no solo podría recorrer los parajes visitados por Alexander Hum-
boldt y Charles Darwin, sino postergar su formación teológica y losóca.
23
Cuando recibió la propuesta de viajar al Ecuador, aún le faltaban entre uno y
dos años de teología. Para no tener que recuperar esos años una vez en Quito
ni perjudicar su autoridad entre los jesuitas hispanos, fue ordenado como
sacerdote antes de su partida.
24
Cuando los tres cientícos llegaron en agosto de 1870 a Quito, Menten
fue nombrado decano de la Facultad de Ciencias y director de la Escuela
Politécnica. La universidad, gratuita, abrió sus puertas el 3 de octubre y en
los siguientes años se incorporaron nuevos profesores europeos, la mayoría
jesuitas alemanes.
25
20. “Carta de Gabriel García Moreno al Padre Beckx”, Quito, 13 de febrero 1861, Ar-
chivum Romanum Societatis Iesu (ARSI), Inventario dei documenti inviati alla Curia Ge-
neralizia, Parte IIa, Nuova Compagnia (1814- ), Assistencia America Latinae Septentriona-
lis, Provincia Aequatoriana (Ecuador), I Epistolae 1001, 1840-1889, III (1-27) 1860-1864: 2.
21. Gómez R., Las misiones pedagógicas alemanas…; Tobar Donoso, García Moreno y la
instrucción
22. Wolf, “Aus meinem Leben”.
23. Ibíd.
24. Ibíd.
25. Los nuevos profesores fueron Christian Boetzkes, Ludwig Dressel, Albert Claes-
sen, Amadeo Wenzel, Josef Epping, Emil Müllendorff, Josef Kolberg, Clemens Faller, Lud-
wig Heiss y Eduardo Bruguer. También vino el seglar Carl Honstteter para trabajar en el
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